 | Ingredientes: |
- 1 aguacate
- 1 diente de ajo
- aceite de oliva
- 2 ccditas de sal gorda
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ELABORACIÓN:
Hay muchas formas de hacer guacamole, desde la original mejicana a esta versión que es la que más me gusta.
Se trocea un diente de ajo -se le quita el corazón para que no repita- muy fino y se mete en un mortero junto con dos ccditas de sal gorda y un chorrito de aceite -al gusto, pero al menos dos ccdas-. Se tritura todo finamente hasta que quede una pasta homogénea.
Se parte por la mitad un aguacate maduro -es mejor si se saca del frigorífico en ese momento- y se vacían ambas mitades con ayuda de una cuchara de postre (se reserva el hueso), la pulpa se va añadiendo poco a poco al mortero mientras se sigue machacando.
Una vez que la textura es suave y sin grumos, se rectifica la sal al gusto y ya está listo para servir.
Hay gente que les añade en este punto trocitos de tomate maduro, pero yo lo prefiero sin ellos.
Hay muchas formas de servirlo según los gustos. Desde nachos para ir mojando directamente del bol, a tostas, sandwich,... La imaginación es el poder.
Éste es un entrante que no se puede preparar con mucha antelación porque en seguida se oxida, se oscurece y es menos apetecible. Dos
trucos para que dure un poco más es echarle unas gotitas de limón o dejar el hueso del aguacate dentro del mortero una vez que se ha terminado de preparar.
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